Perpetua ( Sobre tus venenos constantes)
Oh , mi dulce pena déjame guarecerme entre tus ojos hasta impregnarme en las pupilas el amable rastro de nuestras sangres abrazándose. Perpetua ( Sobre tus venenos constantes) Heme aquí atada nuevamente a tus ojos y al rastro de sangre que conlleve nuestra ruta marcada con heridas. Si, allí estuve siempre, con las faldas rasgadas del camino y las piernas rotas del cansancio; de andar tras tus miradas recorriendo tu rastro de desdenes; estando allí para coger tus migajas de afecto buscando atarlas a mis manos; cual niña perdida de razones buscando un techo donde cobijarse contigua a sus penas Cansada, tan perdida ahora me hallo en mi vereda de silencios esperando ahogar a tus palabras entre mis últimas cenizas, que de propia mano me encargo de unir a un mar esperanzado por morirse silenciosamente en cada ola. Heme aquí hoy, escribiéndolo de a pocos con las lagrimas que inundan mi mente y sus raíces de culpa tendidas en memoria Déjame ser yo sin el limbo ardiente de tu distancia hilvanán...