Sobre la filosofía del enojo y sus pastillas medicadas.





Sobre la filosofía del enojo y sus pastillas medicadas.
(en sus correciones y sinergia)



Este no es un verso de amor
de aquellos que hablan de príncipes y princesas
que habitan en el mundo mágico de la melancolía.
Este es un poema que habla de los días,
de la cotidianidad de los sentimientos y de la rima
asonante del amor. Sí ,este poema al final
habla del trillado amor
y de las madrugadas que alguien puede pasar
desentrañando, la formula única y propia
de su bello e indecentemente hermoso amor real.


I.-

Esta es una madrugada de esas tantas
donde aún no estas para decirme lo que espero.
Y no es que tenga que ser de estas horas
tempranas para ser de noche y tempranas para ser de día,
para decirte yo también lo que tú esperas.
Nos sabemos ciertamente extraños en el mundo.
como así mismo tú
sabes, que no hace falta sea de madrugada
para decirte que al final
no hay tiempo que transcurra
si tú no estas conmigo.

II.-

Y es que a veces me imagino como serán
tus sonrisas las tardes , donde el amor
se rebalse del cuarto donde juguemos a domar
las pasiones como si de huracanes se tratara;
Y es que es así,
los días han de acumulársenos por ahora,
mientras hablamos de porque tú o yo no hablamos antes,
pero sabes, que la última conclusión
a la que llegamos siempre,tras oírnos
esas culpas de niños traviesos que guardamos
en el closet, son siempre las mismas:
estar enamorados no hace querer buscar la entrada
hacia el mundo del otro,
cuando hace años que vivimos en su pecho.

III.-

Mañana hablaremos. Eso fue lo último
que te oí cuando me perdía en el bosque de las horas.
Mañana hablaremos del ayer que ayer nos hablo del ayer
que no quiero recordar y de ese ayer antes ya de eso.
Hablaremos y hablaremos de todo lo que no importa
cuando lo principal lo sabemos de memoria,
hablaremos del clima en la Indias, de las pesadillas
que no siguen sus guiones y de las modas griegas en Paris.

Conversaremos horas y horas de las cosas que no saben
de espacio , ni sitio en el mundo que tú y yo
hemos hecho a punta de razones y almas muy desnudas,
en largas y apasionadas madrugadas de palabras.
Sí, te estoy esperando ahora mismo
entre ese mañana que ya es hoy
y aún me late en el pecho;
pues que prefiero oírte diciéndome cualquier noticia barda
a solo saber de tus silencios
que envenenan y ahogan todos mis minutos.

IV.-

Hoy te entiendo más que nunca. Te entiendo los motivos,
los rizos y las amigas que saben del color rojo bordeando
las palabras con ganas de siempre ser. Y es broma,
tú sabes manejar las circunstancias y los miedos,
porque sabes la respuesta de esa pregunta del millón.
Y yo te creo. Y es que eres mañana cuando dices día
y es que eres luna cuando dices noche. Confío en ti
como ese sabio viajero que confía en las estrellas.
Y así te quiero, y así te entiendo, porque te amo
y se que amar es una medida mas grande que los miedos.
Sí, sí, yo te sé y créeme, yo confío en ti. Hoy ya te entiendo.

V.-

Soy una paradoja. Me sé pequeña de errores grandes
que no quiere pintarte ni siquiera mentira blancas
en los ojos. Y lo deberias saber,
hay cosas que se escriben como quien escribe que los ojos son botones
y la piel tan solo un papel enomemente extenso.
Y no todo es verdad. También sé que las cosas se preguntan
y se hablan como quien ha buscado toda su vida una respuesta.
Lo sabemos así,
en este lugar donde tú y yo somos una sola lengua;
tú estas conmigo hasta en mi remota isla imaginaria.
Y te sabes todas las entradas, y todas las salidas
y todos los lenguajes que tejimos hablándonos en clave.
Tú conoces todo, porque tú me sabes toda y yo te sé entero
Sí, sí, las palabras de mi boca siempre están entre tus labios
aún incluso, antes de que las frases mencionen ya haber nacido.

VI.

Hoy te he imaginado entre la gente esperándome
en la salida de mi casa, y te he imaginado con los
ojos hablándome en señas, y las manos aguardando un detalle
que sólo mi piel pudiese darte. Y me imaginé conversando
entre tus brazos sobre el amor que no acaba y no sabe
de distancias a pesar de los conceptos de los hombres.
Ambos nos reímos al final. Nosotros sabíamos todo
y nos teníamos enfrente.

Hoy te imaginé durmiendo conmigo
y a pesar de que no estabas
te sentí acurrucado en mi cuerpo
hablándome en besos de todos los espejos y los sueños.

VII.

He recordado que te amo hoy toda la tarde,
como quien recuerda que tiene vida porque
tiene siempre un rojo corazón. He recordado
porqué te ame y por que no puedo dejar de hacerlo,
a pesar que las ventanas se nos inunden de vacios.
He recordado que amarte es respirar y respirar
es querer amarte más a cada instante, y lo he recordado
y lo he escrito aquí en un verso que quisiera defenderse
mejor entre palabras. Y espero haber escrito todo.
Y espero haberlo recordado todo. Así ,que cuando creas que lo
olvido, recuerda que si aún algo se mueve en mi pecho
es porque tú le has dirigido el camino a mis latidos.


VIII.-

La seriedad es algo que te queda, y te queda tan
bien ,como quererme a todas las horas con ese anillo
que en mi mano suena a para siempre. Y todo es serio:
hablar de hoy , del ayer y del mañana que escribimos
entre versos que se inundan de esperanza antes de dormir.
Seriedad , seriedad
¿ Que mayor seriedad podría darte ,que la de sólo querer
tu nombre el resto de mi vida?. Y es que lo eres todo
y la seriedad es un termino realmente corto a su lado.

IX .-

Ignórame. Sé que hablo de más de las lunas encriptadas
y de los soles que existen en Mercurio. Y claro;
del amor que se extiende nueve versos para saberte
aun mío en sus bordes que las manos ya sostienen.
También te se hablar de celos, de esas rémoras
que hablan con voz propia en el mar de nuestro pueblo
como si realmente supieran lo que hacen. Dejemos
eso ya de lado. Si amarte es lo que mejor que yo hago
y tu dejarme hacerlo , el acto que mas tiernamente me alimenta.

X.-

Este es el momento de las despedidas, de decirte adiós
sin al menos quererlo, diciéndolo sólo porque
espero acabar con los segundos que me separan de tu alma.
Y es que mañana te veré y te diré que lo siento,
que lo siento por enredarte en mis monólogos poéticos
que se extienden largos, largos hasta el cielo.
Y es que mañana te veré, y te diré que te amo y te amo
y que de eso solo quiero siempre hablarte. Quiero contarte
que nos he seguido imaginando horas sin tan parar siquiera,
y te diré tanto y tan poco esperando ser la calma única
que no se gana con espacios rotos. Lo sé, lo sé (…)

Al final de todo, te diré lo que he venido guardando
como un secreto a voces en este poema,
que no sabe callarse los sentimientos
que atesora eternos y almibarados entre el cuerpo.

Sí, mañana te diré lo que siempre debes saber: que yo a ti te amo.

Comentarios

Jorge Luis ha dicho que…
Puro amor sin condiciones
creo
Adolfo Payés ha dicho que…
Hermoso como impresionantes tus letras..

Es un poema muy bien escrito.. Un gusto volver a leerte..

Después de mi ausencia... me quedo disfrutando de tus letras...

Un abrazo
Saludos fraternos..
Taty Cascada ha dicho que…
Más que un poema, es un manifiesto lleno de metáforas y de belleza en su contenido. Sinceramente, es lo mejor que he leido ésta semana.
Un abrazo, te felicito, precioso escrito.

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