Horarios II.-

Horarios II.- Estas páginas podrían comenzar a comenzar a convertirse en un diario sobre ti y tu repercusión entre mis costas. Pero ese no es el propósito de esta nueva herida. Hoy el reloj parece marcar sus segundos al ritmo de mis latidos, mi cuerpo parece vibrar melódicamente al ritmo de esa casualidad que acaban de observar mis ojos. Son las tres de la tarde con tres segundos- tres latidos que no necesitaron de ti - y absurdamente, allí vamos de nuevo a pensar en tu nombre. Pero lo mencioné, hablaremos de mí esta vez y no sobre tus estragos. Hablaremos de quien fui y quien deje de ser con el tiempo que no recuerdo haber escondido de mis miradas. Podría mencionarte cosas de mi infancia que no tendrían mayor sentido para ti que para mi, quizás luego contarte sobre que pasó luego de eso, en tantas etapas que tuve que pasar para llegar a ser quien soy ahora mismo -alguien que no reconoce sus palabras- También podría mencionarte con gran detalle y sumo orgullo de cada uno de mis miedos...