Atipismos
Hay cariño, en este amor de tantas palabras y pocas físicas ritualidades, demasiadas tantas cuantas simplezas como debe de ser en un romance cotidiano donde las casas hablan de su decoración y las cocinas de sus gamas de colores nunca tan fuera de lo normal. Siempre los pasos en las mismas huellas admirables del tiempo y sus historias maradiagmáticas cazando nuevos capítulos entre ellas. Tú sabes cariño. En este amor de dos por cuatro que anexa sentimientos , carencias y soluciones como si de un solo camino se tratase, nada es tan dramático ni insuperable como una novela de cuarta en la televisión hablando de desgracias hilvanadas a piel en la línea de las 9 de la noche como caminando desde esos tantos líos de ayer Porque todo es tan… tan así esto de no tener fierecillas en los ventrículos ni astillas en las manos, como el no guardar entre nuestro tiempo algún secreto de pies vidriosos merodeando en nuestra acera. Y es mejor. No tener la ciencia del misterio abordándonos de...