Dos minutos
Dos minutos. Así empieza todo. El sol toma los rayos que restan de ayer y se apresura a inaugurarnos la mañana. Sonríes, dices buenos días iluminando una habitación dormida, Sonríes nuevamente. La luz se filtra mojándonos el cuerpo con ganas de moverse. Entonces, te regalo las primeras sílabas de mi pecho aletargado, ………………….y tú …………………….. y solamente tú haces palpitar esa bestia roja que únicamente tus manos tan dulces y modestas, ……………..han sabido tan tiernamente domar. Sonríes, sonreímos, los segundos juegan a rozar la piel que tú aún en mi no cubres: ………..casi nada, …………….casi aire, ese ínfimo espacio en el cual no pasa ni una sola aguja; pero entonces ,esa última separación la desapareces para siempre. Luego, al próximo minuto que camina no dejas de mirarme, me observas despacio, bebiéndome en cortos sorbos, esperando que mi sabor quede entre tus ojos con el mismo frescor de una palabra. Sonríes nuevamente y todo se llena mágicamente , con tu oxigeno color canela entre mis poros....